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Ahora Alcalá

La Torre Gorda

Los actuales concejales del Partido Popular en el Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra ya han firmado su propia defunción política. Si la actual portavoz Mari Carmen Rodríguez Hornillo y su delfín, José Manuel Villanueva, habían perdido en su día las elecciones a la presidencia del PP local contra Sandra González, el apoyo de aquélla a María Dolores de Cospedal -gran perdedora de las primarias celebradas para presidir el PP nacional- ya les ha dejado fuera de juego definitivamente.

Sandra González, por su parte, apoyaba a uno de los candidatos que ha resultado vencedor, Soraya Sáez de Santamaría, e irá como compromisaria representando a Alcalá, junto a Chalía Fernández-Llebrez, al Congreso Nacional del que saldrá el próximo presidente/a del PP español. Sandra ha logrado 108 votos y Chalía 104. Por su parte, Paco Bautista y Raúl Villegas, personas vinculadas a Hornillo, sólo han obtenido 29 y 26 votos, respectivamente. Siempre se dice que en política hay una tendencia a irse con los ganadores y eso ha pasado en el PP de Alcalá. Si la victoria en su día de Sandra frente a José Manuel Villanueva fue ajustada, con la votación celebrada ahora queda claro que se ha producido un trasvase de partidarios de un bando a otro. Mari Carmen ha perdido ya el fuelle que le quedaba.

Pero la historia no queda ahí. Mari Carmen quiere ‘morir’ matando, porque sabe que ya no tiene futuro. Su última jugada ha sido solicitar al Pleno que se cambie la organización de los grupos políticos en el Ayuntamiento y reduzca los sueldos y las aportaciones que reciben. En principio, lo que podría parecer un sacrificio personal y un perjuicio contra sí misma y su equipo no esconde otra cosa que fastidiar a la presidenta del PP local, Sandra González. Si el grupo municipal no ingresa dinero, tampoco tendrá fondos para aportar a la agrupación local y, por tanto, ésta no contará con recursos para hacer la campaña electoral de cara a los próximos comicios de mayo. Conclusión: busca el batacazo de Sandra González como posible candidata a las próximas elecciones (¿ o será Chalía?).

Ha sido un concejal de Alcalá Puede, Áticus Méndez, quien le ha dicho a Hornillo las verdades del barquero. Le ha recordado que el PP que ella presidía por entonces, acordó con el anterior alcalde, Antonio Gutiérrez Limones, las asignaciones que han percibido los grupos políticos durante el mandado vigente, asegurando que “el PP consiguió tres liberaciones de concejales en ese pacto y que la propuesta en Pleno salió adelante con el voto a favor de los grupos beneficiados, excepto el de Alcalá Puede”. Méndez añade  que el Grupo Popular ha recibido en la legislatura “un total de 137.000 euros como asignación”. Por tanto, la pregunta del millón es ¿por qué decide Mari Carmen Rodríguez Hornillo y su adlátere Paco Bautista cambiar ahora todo cuando en su día firmaron aquel acuerdo? ¿Quizás porque ya no controlan el partido?

La historia no va a acabar bien. Hemos vivido ciertas tensiones a raíz del montaje de la caseta de Feria del PP, que se encontró sin dinero y sin materiales para poderla montar. Hubo que buscar de todo con urgencia. También hay una gran resistencia del PP municipal a entregar dinero de las asignaciones percibidas al PP local. La reconciliación ya es imposible. Sólo queda esperar que acabe el mandato actual y el equipo de la actual presidenta popular despida en fila -y por supuesto, sin honores- a Hornillo y a su equipo con un “Bye, bye Maricarmen”. O, mejor dicho, y usando el castellano, con un “Hasta luego Maricarmen”.

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