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Ahora Alcalá

La Torre Gorda

Las diversas fotografías publicadas en las redes sociales por los militantes socialistas alcalareños deja clara una cosa: la alcaldesa no está sola. Y no lo está porque diversas confluencias del partido han decidido que es hora de cambiar el modelo de gestión del partido en Alcalá de Guadaíra, de alejarse de aquella agrupación cerrada y excluyente que sólo controlaban unos pocos y que no está atendiendo a las demandas de los ciudadanos.

Ana Isabel Jiménez lo tiene claro y por eso aspira a convertirse en la próxima secretaria general de una de las agrupaciones socialistas más numerosas de Sevilla. Hace falta cambios, caras nuevas, ganas de trabajar, abrirse a la nueva militancia, que sean los militantes quienes decidan los grandes temas del gobierno, que se fomente la participación y la igualdad y, sobre todo, ponerse a disposición de los ciudadanos.

El actual secretario general, Rafael Chacón, hombre de confianza del anterior alcalde, Antonio Gutiérrez Limones, se presenta a la reelección con un proyecto básicamente similar a lo que hasta ahora se ha venido haciendo, apoyado por un grupo de personas y concejales vinculados estrechamente a éste.

Es hora del cambio. De alejarse de ese PSOE que ha alcanzado sus cotas más bajas de la historia de Alcalá. Y eso no lo puede hacer quien ha tenido la oportunidad y no lo ha hecho o no ha querido hacerlo. De quien se ha rodeado de una persona dañina que sólo intenta destruir torpemente a través de un medio de comunicación -puesto en marcha ex profeso- con la clara intención de falsear la realidad. Y Chacón mira hacia otro lado.

De nada vale el juego sucio, señalar a personas usando fotos como hacían los nacionalistas más radicales; atribuir a la máxima autoridad de la ciudad fracasos y culpas que, precisamente, son de otros; publicar fotos desenfocadas o coger imágenes con gestos raros para ridiculizar a la persona a la que deberían apoyar por el bien de Alcalá; de hacer falsas acusaciones sobre temas judiciales, de presionar a trabajadores que han tenido que emitir un comunicado pidiendo que se les mantenga al margen… y un largo etcétera.

Los militantes no quieren esto. No desean destrucción, sino construir. Que les ilusionen y les den la capacidad de opinar, de decidir, de participar activamente en la política y en las decisiones que deben ayudar a transformar su pueblo para bien. Los militantes quieren ideas nuevas, recuperar los valores del partido de izquierdas que una vez fue y que debe seguir gobernando esta gran ciudad que es Alcalá; un partido que sea capaz de integrar a todas las corrientes -sin tener deudas pendientes-, y de abrir las puertas a la juventud y apostar seriamente para que todos los militantes sean iguales.

Dicen que lo que no se ve, no existe. Las imágenes del acto de ayer lo dicen todo…el cambio existe. Lo de anoche, una sede totalmente llena, hacía mucho que no se veía en Alcalá.

Ahora Alcalá
Etiquetas: ana isabel jiménezdestacadoRafael Chacón